Ingredientes
Para la masa quebrada:
250 g de harina de trigo
125 g de manteca fría en cubos
80 g de azúcar
1 huevo
1 pizca de sal
Para la crema pastelera:
500 ml de leche
3 yemas de huevo
100 g de azúcar
40 g de maicena
1 cucharadita de esencia de vainilla
Para la cobertura:
300 g de frutillas frescas
2 cucharadas de azúcar
Jugo de medio limón
1 sobre de gelatina neutra (para brillo opcional)
Te puede interesar nuestra categoría de
Destacadas
Preparacion de Receta de Tarta de Frutilla
Masa quebrada: mezclar harina, azúcar y sal. Añadir manteca fría y desmenuzar con los dedos hasta lograr textura arenosa. Incorporar el huevo y formar una masa. Refrigerar 30 minutos.
Hornear base: estirar la masa y colocar en molde enmantecado. Pinchar con tenedor y hornear 15 minutos a 180 °C hasta dorar. Dejar enfriar.
Crema pastelera: calentar la leche con la vainilla. Batir yemas con azúcar y maicena. Incorporar la leche caliente en hilo, mezclar y volver al fuego hasta espesar. Dejar enfriar.
Montaje: verter la crema sobre la base horneada y alisar.
Cobertura: cortar frutillas en mitades, mezclarlas con azúcar y jugo de limón. Distribuir sobre la crema pastelera , decora todo el borde con crema chantilly.
Brillo opcional: preparar gelatina neutra y pincelar sobre las frutillas para conservar frescura.
Reposo: refrigerar la tarta al menos 2 horas antes de servir.
✅ Consejos Utiles
- Usá manteca bien fría para lograr masa quebrada perfecta.
- Pinchá la masa antes de hornear para evitar que se infle.
- Cubrí la base con papel aluminio y peso (porotos secos) para horneado parejo.
- El brillo de gelatina mantiene las frutillas frescas y vistosas.
💪 Beneficios
- Fuente de energía gracias a los carbohidratos de la masa.
- Aporta vitamina C por las frutillas frescas.
- Rico en calcio por la crema pastelera.
- Postre casero, festivo y sin conservantes.
Bebidas que acompañan la Receta de Tarta de Frutilla
- Café espresso: equilibra el dulzor de la crema y las frutillas.
- Champagne brut: aporta frescura y celebra el carácter festivo del postre.
- Té verde: ligero y digestivo, ideal tras un postre cremoso.
- Leche fría: opción clásica que suaviza el sabor dulce.
