🥩 Ingredientes
● 1 solomillo de cerdo entero de aproximadamente 700 g
● 700 g de papas pequeñas
● 3 cucharadas de aceite de oliva
● 3 dientes de ajo
● 3 ramas de romero fresco
● 1 cucharadita de tomillo seco
● 1 cucharadita de pimentón dulce
● 100 ml de vino blanco seco
● 150 ml de caldo de carne
● 1 cucharadita de mostaza
● 1 cucharadita de miel
● Sal al gusto
● Pimienta negra recién molida al gusto
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Comida Mexicana
👨🍳 Preparación
1 – Preparar el solomillo
Primero retira la grasa y las membranas externas del solomillo con un cuchillo afilado. Sécalo muy bien y condiméntalo con sal, pimienta, tomillo y pimentón, presionando suavemente para que los aromas se adhieran.
2 – Condimentar las papas
Luego lava las papas y córtalas en mitades o gajos de tamaño similar. Mézclalas con dos cucharadas de aceite, sal, pimienta, un diente de ajo machacado y una rama de romero para repartir uniformemente los sabores.
3 – Dorar la carne
A continuación calienta una sartén amplia a fuego medio-alto y añade una cucharada de aceite. Sella el solomillo durante 2-3 minutos por cada lado hasta obtener una superficie dorada, sin buscar todavía la cocción completa.
4 – Preparar la bandeja
Después coloca las papas en una fuente para horno y distribúyelas en una sola capa. Añade los dientes de ajo restantes y las ramas de romero, dejando espacio suficiente en el centro para colocar posteriormente la carne.
5 – Preparar el glaseado
Mientras tanto mezcla el vino blanco, el caldo, la mostaza y la miel en un recipiente pequeño. Esta combinación aportará humedad durante el horneado y creará una salsa ligeramente dulce, aromática y equilibrada para acompañar el solomillo.
6 – Comenzar el horneado
Posteriormente lleva las papas a un horno precalentado a 200 °C durante 20 minutos. Este tiempo inicial permite que comiencen a ablandarse y desarrollen una superficie dorada antes de incorporar el solomillo.
7 – Incorporar la carne
Pasados los primeros 20 minutos coloca el solomillo sellado sobre las papas y vierte alrededor la mezcla de vino y caldo. Hornea a 190 °C durante 20-25 minutos, según el grosor de la pieza.
8 – Controlar el punto
Seguidamente comprueba la temperatura en la parte más gruesa del solomillo. Para una carne jugosa, retírala cuando alcance aproximadamente 63 °C en el centro y deja que repose, ya que continuará cocinándose ligeramente.
9 – Dorar las papas
Una vez retirada la carne, comprueba las papas y, si todavía necesitan color, vuelve a llevar la fuente al horno durante 5-10 minutos a 210 °C. Deben quedar tiernas en el interior y doradas en los bordes.
10 – Reposar y cortar
Finalmente cubre el solomillo de forma ligera con papel de aluminio y déjalo reposar durante 8-10 minutos. Después córtalo en medallones de aproximadamente 1,5 cm y sírvelo acompañado con las papas y sus jugos.
Descubre tiempos ideales de cocción
La Guía Completa De Carnes reúne recomendaciones prácticas para cocinar distintos tipos de carne correctamente.
🥩 Características
Carne tierna y jugosa
El solomillo de cerdo es un corte magro y delicado que, correctamente horneado, ofrece una textura tierna y suave. El sellado previo ayuda a desarrollar una superficie dorada mientras el reposo conserva mejor sus jugos internos.
Aroma de romero
El romero aporta un perfume intenso y ligeramente resinoso que combina especialmente bien con el cerdo y las papas. Además, los ajos asados liberan un sabor dulce y suave que enriquece los jugos de la bandeja.
Papas doradas
Las papas se cocinan junto a la carne y absorben parte de los aromas del romero, ajo y vino. Al finalizar deben presentar un exterior dorado y ligeramente crujiente, con un interior tierno y mantecoso.
Presentación casera
Los medallones de solomillo colocados sobre las papas crean una presentación abundante y elegante sin necesidad de preparaciones complicadas. Unas ramas de romero fresco completan el plato justo antes de llevarlo a la mesa.
🌎 Contexto Tipico
Inspiración mediterránea
La combinación de cerdo, papas, ajo, romero y aceite de oliva reúne ingredientes característicos de la cocina mediterránea. Su sencillez permite que cada elemento conserve su identidad mientras se integran durante el horneado.
Cocina familiar
Este tipo de preparación resulta habitual en comidas familiares porque permite cocinar la carne y la guarnición en una misma fuente. Así se reducen pasos y se aprovechan los jugos del solomillo para aromatizar las papas.
Tradición con horno
El horneado resulta especialmente apropiado para una pieza entera de solomillo porque proporciona una cocción uniforme. Además, facilita controlar el punto de la carne mientras las papas adquieren color progresivamente.
Plato para compartir
Por su presentación en fuente, es una opción adecuada para almuerzos de fin de semana, reuniones familiares o comidas especiales. Los medallones pueden servirse directamente sobre las papas con los jugos de cocción.
💡 Consejos útiles
Seca antes de sellar
Antes de colocar el solomillo en la sartén, elimina completamente la humedad de la superficie. Una pieza seca se dora con mayor facilidad y desarrolla una capa exterior más sabrosa sin necesidad de prolongar demasiado el sellado.
No cortes la carne recién salida
Aunque resulte tentador comprobar inmediatamente el interior, es preferible esperar entre 8 y 10 minutos. Durante este reposo los jugos se redistribuyen y los medallones quedan más húmedos al momento de cortarlos.
Usa papas de tamaño similar
Cortar las papas con dimensiones parecidas permite que todas alcancen el punto al mismo tiempo. Si algunas son demasiado grandes y otras pequeñas, unas podrían quedar duras mientras las más pequeñas se cocinan en exceso.
Controla con termómetro
El color exterior no permite conocer con precisión el punto interno del solomillo. Un termómetro de cocina facilita retirar la carne alrededor de 63 °C y conseguir una textura jugosa sin depender únicamente del tiempo.
🔥 Temperatura ideal del horno
Primer horneado
Comienza las papas a 200 °C durante unos 20 minutos para que desarrollen una base de cocción antes de incorporar la carne. Este paso resulta especialmente útil cuando utilizas papas medianas o cortadas en gajos.
Cocción del solomillo
Una vez incorporada la carne, reduce el horno a 190 °C. Esta temperatura permite cocinar el centro de manera progresiva sin resecar rápidamente la superficie magra del solomillo.
Dorado final
Si las papas necesitan más color, retira la carne y aumenta el horno a 210 °C. Unos minutos adicionales serán suficientes para conseguir bordes dorados sin prolongar innecesariamente la cocción del solomillo.
Horno bien precalentado
Precalentar completamente el horno es fundamental para respetar los tiempos indicados. Introducir la fuente mientras todavía está calentándose puede alterar la cocción y hacer que las papas tarden más en dorarse.
🧈 Cómo mantener la carne jugosa
Sellado previo
Dorar el solomillo antes del horno desarrolla sabor y color en la superficie. Sin embargo, el sellado no sustituye al control de temperatura interna, por lo que conviene combinar ambas técnicas para obtener un resultado uniforme.
Líquido en la fuente
El vino y el caldo crean humedad alrededor de la carne y forman una base aromática para la salsa. No es necesario cubrir completamente el solomillo, ya que el exceso de líquido impediría que conserve una superficie bien dorada.
Evitar la sobrecocción
Al ser un corte magro, el solomillo pierde humedad rápidamente cuando supera demasiado su punto. Retirarlo alrededor de 63 °C y dejarlo reposar permite aprovechar la cocción residual sin secarlo.
Reposo antes de servir
El reposo final es parte de la cocción. Durante esos minutos la temperatura interna se estabiliza y los jugos se redistribuyen, consiguiendo medallones más tiernos y evitando que el líquido se pierda inmediatamente al cortar.
🐖 Sabores que mejor combinan con el cerdo
Romero y ajo
La combinación de romero y ajo es especialmente adecuada para el solomillo porque aporta intensidad aromática sin ocultar su sabor suave. Ambos ingredientes funcionan tanto durante el horneado como en los jugos de la fuente.
Mostaza y miel
La mostaza proporciona un toque ligeramente picante y ácido, mientras la miel aporta dulzor y ayuda a redondear la salsa. Utilizadas en pequeñas cantidades crean un contraste agradable con las papas doradas.
Vino blanco
El vino blanco aporta acidez y frescura al fondo de cocción. Además, ayuda a desprender los sabores de la carne y las hierbas, formando una salsa ligera que puede servirse directamente sobre los medallones.
Tomillo y pimienta
El tomillo aporta notas herbales suaves y la pimienta refuerza el carácter del cerdo. Esta combinación resulta útil para condimentar la carne antes del sellado y conseguir una superficie aromática.
🥔 Guarniciones recomendadas
Papas al romero
Las papas utilizadas en la receta son el acompañamiento natural del solomillo. Su textura exterior dorada y su interior tierno absorben los jugos de la carne, creando una guarnición sencilla pero llena de sabor.
Verduras asadas
Zanahoria, cebolla, calabacín o pimiento pueden incorporarse a la bandeja. Al asarse junto a la carne adquieren notas dulces y tostadas, además de aportar color y frescura al plato terminado.
Ensalada verde
Una ensalada de hojas verdes, rúcula y tomate aporta un contraste fresco frente a la intensidad del plato caliente. Una vinagreta sencilla de limón y aceite de oliva resulta suficiente para acompañarla.
Puré de papas
Si buscas una presentación más cremosa, un puré de papas puede reemplazar las papas asadas. Su textura suave permite recoger fácilmente la salsa y combina especialmente bien con el solomillo cortado en medallones.
🍷 Bebidas que acompañan
Vino blanco seco
Un vino blanco seco y de buena acidez acompaña muy bien el cerdo porque refresca el paladar y armoniza con el romero, el ajo y la salsa de vino utilizada durante la cocción.
Vino tinto ligero
También puedes elegir un tinto joven de cuerpo medio. Su fruta y acidez acompañan el sabor tostado de la carne sin dominar la delicadeza del solomillo.
Cerveza rubia
Una cerveza rubia fría funciona como alternativa informal. Su carbonatación ayuda a limpiar el paladar después de los bocados más grasos y combina con las papas doradas.
Agua con limón
Para una opción sin alcohol, el agua fría con limón resulta sencilla y refrescante. La acidez cítrica aporta equilibrio y permite disfrutar los aromas de las hierbas sin añadir sabores demasiado intensos.
🍷 Vinos ideales
Chardonnay
Un Chardonnay con buena acidez puede acompañar el solomillo y la salsa de mostaza, especialmente si presenta un perfil fresco. Su cuerpo moderado permite acompañar el plato sin ocultar el carácter del cerdo.
Sauvignon Blanc
Su acidez y sus notas herbales combinan especialmente bien con el romero, el tomillo y las verduras asadas. Además, aporta frescura frente a la textura más untuosa de las papas.
Pinot Noir
Para quienes prefieren vino tinto, un Pinot Noir ligero resulta una buena elección. Sus taninos moderados y su perfil frutal acompañan la carne sin resultar demasiado intensos.
Tempranillo joven
Un Tempranillo joven puede funcionar si buscas un tinto algo más expresivo. Sus notas frutales y especiadas armonizan con el dorado del solomillo y los aromas de romero.
🧮 Valor nutricional
Calorías: 520 kcal
Proteínas: 45 g
Grasas: 22 g
Carbohidratos: 39 g
Los valores son aproximados por porción y pueden variar según el tamaño del solomillo, la cantidad de aceite utilizada, el tipo de papas y la cantidad de salsa que finalmente se consuma.
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